Música para una banda sonora vital – Boogie nights (1997)

Toda una horterada ochentera este videoclip de la canción Jessie’s girl, de Rick Springfield (1991), digna de ser recogida en la tienda de los horrores en lugar preferente. El tema pertenece a la riquísima banda sonora de Boogie nights (Paul Thomas Anderson, 1997), por momentos una excelente película que retrata el origen de la gran industria del cine porno americano surgida en la frontera entre los setenta y los ochenta. Uno de los talentos del director es conseguir, mediante los dólares del productor, los derechos necesarios para dotar a prácticamente cada secuencia de un éxito musical de la época con que ilustrar sus imágenes, impactantes muchas de ellas; otras, en cambio, enloquecidas, entontecedoras, merced a una enfermiza obsesión por mover la cámara.

En particular, esta canción acompaña el momento del tiroteo final, con Alfred Molina en calzoncillos y más o menos cubierto por una bata plateada liándose a tiros con los tipos (ex actores porno) que han ido a su casa para estafarle con un asunto de drogas.

Música para una banda sonora vital – Magnolia (II)

Ya nos referimos en una ocasión anterior a la música de esta gran obra de Paul Thomas Anderson (1999) y mencionamos que el guión había surgido inspirado gracias a las canciones de Aimee Mann, cantautora que interviene en la banda sonora de la película, cuyos temas Save me y Wise up alcanzaron gran éxito. Pero la película contiene más música, y en particular destaca el rasgo surrealista con que es utilizada en el personaje que interpreta William H. Macy. ¿Es posible que siempre que entramos en el coche y encendemos la radio suene la misma canción, independientemente de la hora del día, el trayecto, el lugar, la emisora sintonizada? Pues eso ocurre en la película cada vez que Macy sube al coche con este Dreams, de Gabrielle.