Cine en serie – Cómo cocinar tu vida

CINE PARA CHUPARSE LOS DEDOS (IX)

Cocinar bien es cuidar de ti mismo y cuidar a los demás. Este fulano que recuerda al famoso maestro Poh de la serie Kung-Fu es nada menos que Edward Espe Brown, cocinero budista y maestro zen que sigue la doctrina del Maestro Dogen, que ya a finales del siglo XIII escribió una obra acerca de la importancia de la cocina y de la armonía en la alimentación como elemento de decisiva contribución al equilibrio vital y a la felicidad. Sea como fuere, no se le puede negar que es verbalmente más creativo que cualquier cocinero de esos que copan las pantallas de la tele a la hora de la gazuza.

Aprovechando el carácter mediático del fenómeno del cocinero televisivo y de la cada vez mayor importancia del sector de la gastronomía en la economía mundial y en esa chorrada llamada glamour (que hace que por ejemplo un montón de pardillos paguen verdaderas fortunas por degustar mondonguillos de aspecto irreconocible en platos de formas exóticas servidas por gurús de la cocina que seguramente no sabrán ni lo que han cocinado), la alemana Doris Dörrie ha estrenado este 2008 un documental sobre este particular personaje, que sin duda en otro caso hubiera dormido el sueño del olvido. Este documental alemán de apenas hora y media de duración recorre la labor de Espe Brown en las cocinas de los monasterios y lugares de meditación budistas, donde ejerce su ministerio culinario. La película recoge el proceso, por ejemplo, de elaboración de pan casero, los principios de la filosofía del rábano o el cuidado mimoso y meticuloso de los artilugios de cocina como primer paso para dotarla de un halo de respetabilidad, trascendencia y magia adecuados al fin enriquecedor para el espíritu, y no sólo para el estómago, del que se ha de adornar, según él, el proceso alimenticio.
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Cine en serie – ‘La cena’, de Ettore Scola

Valga una película italiana para conmemorar, según la tradición, que tal día como hoy hace 2761 años se fundó la eterna e inigualable ciudad de Roma. Insistimos, según la tradición.

CINE PARA CHUPARSE LOS DEDOS (II)

Esta adorable coproducción franco-italiana de 1998 nos devuelve a un Ettore Scola interesado en las historias múltiples de varios grupos de personajes en los que hay momentos para el drama, la comedia, la filosofía de la vida, la amistad o el amor. La película se detiene en la contemplación de historias cotidianas, de personajes corrientes que se encuentran cenando una misma noche en un restaurante. Los personajes, esporádicos clientes del local que acompañan la comida con buena conversación, o viceversa, historias propias o contadas, fábulas, chistes, anhelos y deseos, en el antiguo y sabio lenguaje de la confesión y la complicidad que se establecen en torno a una buena comida y un buen vino, y también los propios empleados del establecimiento, que entre fogones o circulando entre las mesas hacen de su profesión el ejercicio de un sacerdocio, entran y salen durante la hora de la cena, y nos muestran una colección de territorios humanos profundamente consumidos por las peripecias corrientes de la vida.

El restaurante es el hogar para sus empleados, el lugar donde pasan la mayor parte del día en compañía de unas personas que son casi una segunda familia (primera, en algunos casos), mientras que para los clientes la hora de la cena en un marco agradable, íntimo y familiar es el reposo del guerrero tras la agotadora jornada diaria, Continuar leyendo “Cine en serie – ‘La cena’, de Ettore Scola”