Música para una banda sonora vital – El último show (A prairie home companion, Robert Altman, 2006)

a_prairie_home_companion_39

John C. Reilly y Woody Harrelson interpretan a un curioso dúo de cantantes country en este tostón de película de Robert Altman, la última que dirigió, que homenajea a los antiguos programas musicales de radio en directo al mismo tiempo que, en la línea de Wim Wenders, introduce elementos sobrenaturales personificados en un vengador ángel rubio (Virginia Madsen). En el reparto, otros nombres importantes como Tommy Lee Jones, Meryl Streep, Lily Tomlin, Robin Williams o Kevin Kline.

La atípica pareja musical canta, entre otras, Bad jokes (algo así como Chistes malos) cuya letra, en el vídeo que sigue, sólo será “apreciada” en toda su dimensiónes por quienes tengan la oreja hecha a la lengua de Shakespeare pasada por el filtro del western.

Mis escenas favoritas – Desmontando a Harry (Deconstructing Harry, Woody Allen, 1997)

desmontando a harry_39

El viejo Woody Allen, ácido y corrosivo como nunca en este magnífico descenso a los infiernos, en cuyo sector español, a poco que la distribución por plantas fuera la misma, debería haber superpoblación.

Mis escenas favoritas – Desmontando a Harry

Desmontando a Harry (Deconstructing Harry, Woody Allen, 1997), nos ofrece de manera muy ejemplarizante y didáctica un curso acelerado de algo parecido a la terapia de choque…

Música para una banda sonora vital – Intrusos (II)

Seguimos con actores y actrices “infiltrados” en clips musicales. En este caso, el atorrante Robin Williams se mete en el trío protagonista del archiconocido Don’t worry, be happy de Bobby MacFerrin, mientras que John Malkovich y un, por entonces, desconocido Hugh Laurie (que hacía películas con Kenneth Branagh como Los amigos de Peter y figuraba como secundario en cintas con ratones animados por ordenador como Stuart Little antes de ser el famoso Doctor House) acompañan a Annie Lennox, ex Eurythmics, en Walking on broken glass.

Cine en serie – El club de los poetas muertos

20060124170827-club-muertos.jpg

LA ENSEÑANZA EN EL CINE (IV)

Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentarme sólo a los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que la vida tenía que enseñar, y para no descubrir, en el umbral de la muerte, que no había vivido (Walden, de Henry David Thoreau).

El extraño profesor Keating, interpretado por Robin Williams, en quien los jóvenes alumnos de Literatura Norteamericana no ven sino una continuación del espíritu del colegio Welton, una de esas rancias instituciones educativas de Nueva Inglaterra que pretenden conservar la estética y los valores trasnochados de los internados británicos más de cien años después de la independencia americana, les sorprende cuando les pide que le acompañen al vestíbulo del edificio principal para contemplar las viejas fotografías de los antiguos alumnos. “Carpe diem“, “aprovecha el momento”, repite el viejo lema del Collige, virgo, rosas, “coged las rosas mientras podáis”…, mientras les invita a fijarse con detenimiento en los rostros petrificados de antiguos jóvenes alumnos de un siglo atrás que son ya alimento para los gusanos en 1954, cuando se inicia la trama, rostros ante los que pasan cada día varias veces aunque no se detienen a mirarlos, son parte de la estética del lugar, entre trofeos, medallas, camisetas de rugby, rostros como los suyos.
Continuar leyendo “Cine en serie – El club de los poetas muertos”