Diálogos de celuloide – Kinsey

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– Hay que resistirse a cualquier hábito que haga que el fluido sexual se descargue. Los médicos lo asocian a toda una serie de enfermedades que incluyen la ceguera, la demencia, la epilepsia, incluso la muerte.

– ¿Y si ocurre mientras duermes?

– La pérdida de tres centilitros de líquido seminal equivale a la pérdida de un litro de sangre.

– Me estoy suicidando sin estar despierto. ¿Qué se puede hacer?

– Haz bien de vientre, lee el Sermón de la Montaña, siéntate con los testículos sumergidos en un cuenco de agua fría, piensa en el amor puro de tu madre… ¿Y si rezamos?

Kinsey. Bill Condon (2004).

El poderío de la pasión: ‘El imperio de los sentidos’

Ai no corrida (caramba, incluso el título original más apropiado no puede ser), de Nagisa Oshima, coproducción franco-japonesa de 1976, resultó polémica y revolucionaria por sus imágenes de sexo explícito, en las que se recogían planos de penes en erección e incluso de felación, además de cópulas en las más variadas formas retratadas explícitamente. Siendo en profundidad un retrato de la más desgarrada pasión y de los extremos límites de resistencia y sacrificios humanos a la que ésta puede conducir, realmente la película ha quedado en la memoria colectiva por el poder de sus imágenes y el morboso tratamiento del frenesí sexual de la pareja protagonista, aunque la película atesora muchas otras virtudes que le confieren un valor apreciable por sí misma.

La acción nos sitúa en el Japón previo a la Segunda Guerra Mundial, en el que Sada (apropiado nombre, igualmente, que recuerda al famoso Marqués de Sade), una joven prostituta, da inicio a una aventura con Kichi-zo, el esposo de la dueña del burdel en el que Sada ejerce su ministerio. Continuar leyendo “El poderío de la pasión: ‘El imperio de los sentidos’”

Una antiestrella que luce por sí misma: Julie Christie

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La excelente web de El cine de Lo que yo te diga, de la Sociedad Española de Radiodifusión (SER), dedicó hace unas semanas un breve pero interesante artículo a la figura de la actriz Julie Christie, que reproducimos a continuación:

“Julie Christie ha atravesado el mundo del cine con una personalidad y una seguridad en si misma, muy poco habitual.

Preguntando a los expertos, tal vez el mejor para saber como era en su época estelar es Warren Beatty. Estuvieron juntos cuatro años después de conocerse en 1965 en una función organizada para la reina. «Julie era la mujer más hermosa y, al mismo tiempo, la más nerviosa que yo había conocido nunca», dice el actor y director en una entrevista. «Era profunda y auténticamente de izquierdas, y no le divertía nada hacer todo ese aspaviento para la monarquía. No podía esconder su antipatía por esa clase de ceremonias.»
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Romanticismo con sexo explícito: 9 songs

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El siempre interesante director británico Michael Winterbottom se apuntó en 2004 a la cada vez más habitual corriente de filmación realista e íntegra de las escenas de sexo en el cine, y lo hizo en el marco de una historia romántica sui generis entre dos jóvenes en el Londres de hoy. Lisa es una estudiante norteamericana que se halla en Gran Bretaña y que en un concierto conoce a Matt, joven inglés con el que inicia una apasionada relación amorosa en la que el sexo es un elemento todavía más básico, si cabe.
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Diálogos de celuloide – El declive del imperio americano

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Hay tres cosas importantes en la Historia: en primer lugar, el número; en segundo lugar, el número; y en tercer lugar, el número. Eso quiere decir, por ejemplo, que los negros de Sudáfrica acabarán un día cualquiera por ganar, mientras que, probablemente, los negros de Norteamérica nunca van a salir de ahí. Eso quiere decir que la Historia no es una ciencia moral: derechos, compasión, justicia, son conceptos ajenos a la Historia.

(…)

La mentira es la base de la vida amorosa y el cimiento de la vida social.

Le déclin de l’empire américain. Denys Arcand (1986).