Música para una banda sonora vital: Granujas a todo ritmo (The blues brothers, John Landis, 1980)

-Oiga, ¿qué clase de música tienen aquí?

-Oh, de las dos clases: country y western.

Eso responde la dueña de un garito de carretera donde The Blues Brothers se detienen una noche de sábado, usurpando la actuación de otro grupo, con el único interés de hacer caja. Allí se ven obligados a complacer a un exigente público del Medio Oeste, poco receptivo al soul, interpretando la banda sonora de la teleserie Rawhide, la misma que puso a Clint Eastwood en la órbita de Sergio Leone.

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Mis escenas favoritas – Granujas a todo ritmo (The Blues Brothers, John Landis, 1980)

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¿Por qué el bueno de Elwood Blues (Dan Aykroyd) aprovecha cualquier ocasión para “ver la luz” y menear el esqueleto compulsivamente? Pues porque en su piso no puede hacerlo…

Música para una banda sonora vital – Henry Mancini

Henry Mancini, uno de los más excelentes compositores de música para cine de todos los tiempos, comenzó a trabajar en música para películas en 1952, para proyecciones de serie B de los estudios Universal bajo las órdenes de Joseph Gershenson, trabajando en partituras impersonales y asépticas que pudieran ser usadas y reutilizadas en múltiples películas.

En 1958 firma su primer trabajo en solitario para Sed de mal, de Orson Welles. La música de esta película, sus aires jazzísticos y la interpretación por una pequeña orquesta, nada que ver con las grandes composiciones sinfónicas de Max Steiner o Miklos Rozsa, atrajo la atención de Blake Edwards, quien lo contrató para hacer la música de su serie de televisión Peter Gunn, para la cual Mancini creó un tema que pasó a la antología de los más grandes del cine y que ha sido usado en multitud de películas, por ejemplo en Granujas a todo ritmo (The Blues Brothers, 1980) o Waterworld (1995), y que se convirtió en un éxito de ventas.

En los años 60 Mancini alcanza sus máxima popularidad, gracias a las películas de Edwards (La pantera rosa, Desayuno con diamantes, Días de vino y rosas), Stanley Donen (Arabesco, Charada, Dos en la carretera) o incluso Howard Hawks (Su juego favorito, Hatari!, con el célebre y gracioso tema Baby elephant walk). En los 70 y 80 se dedicó también a la televisión, y creó temas muy conocidos como los de las series Hotel y Remington Steele. Pero será recordado por ser el primer músico que trascendió más allá de las salas de cine y logró el éxito comercial con sus composiciones y, sobre todo, por Moon River, quizá el tema más bello jamás compuesto para una película.