Música para una banda sonora vital: Verano del 85 (Eté 85, François Ozon, 2020)

In Between Days, clásico de The Cure, abre y cierra esta irregular cinta del habitualmente solvente François Ozon, que navega (nunca mejor dicho) entre el drama adolescente sobre el primer amor, la película de iniciación y descubrimiento del mundo, y el thriller falsamente ligero. Algo descompensada, quizá, por querer abarcar demasiado y pretender unir tonos y temas tan diversos en un metraje tan breve, flojea principalmente en su vertiente de relato de intriga policial, realmente poco trabajado, más un pretexto narrativo poco sólido que una verdadera pata del drama.

39escalones: cuarto aniversario

La noticia del cuarto aniversario del bodrio-blog 39escalones, con sus correspondientes rellanos, ha copado la edición matinal de las distintas cadenas de televisión mundiales, de las serias y de las castizas, como puede verse a continuación:

Sin embargo, pese a los malos augurios de los mentideros, tras cuatro años de trabajo compartiendo cine, más de novecientos artículos, camino de novecientas mil visitas, habiendo superado los diecisiete mil comentarios y, sobre todo, gracias a los incontables amigos encontrados al otro lado del teclado y la pantalla, algunos de ellos luego conocidos personalmente en persona, el aniversario de hoy es, ni más ni menos, como estar en el cielo.

39 millones de gracias.

¡¡¡¡ LA ESCALERA CUMPLE UN AÑO !!!!

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Los 39escalones, este espacio para reflexionar a partir del cine, recuperar viejas películas, prestar atención al cine no anunciado en los telediarios, disfrutar de frases de diálogos memorables, degustar buena música de cine y seguir maravillándose con escenas míticas, cumple un año.

Es gracias a Valentín Cazaña y a Entrenómadas que estamos aquí. Y es gracias a las ciento y pico mil visitas, las casi cuatrocientas entradas escritas, los cinco mil y pico comentarios e incluso gracias a quienes ni siquiera saben que han ayudado tanto, que el agotado mantenedor de este blog ha encontrado tiempo y fuerzas para escribir tanto y tantos días, con la intención sincera de siempre intentar compartir las emociones, la magia, el maravilloso hechizo de esa hermosa mentira que es el cine, con música, reflexiones y algo de humor, pero sobre todo respeto al cine de verdad, al Arte Cinematográfico, que siempre debería estar por encima de cualquier otra consideración. En cualquier caso, el esfuerzo ha merecido la pena. Esperamos seguir mucho más tiempo, compartir muchas más películas, escenas, músicas y horrores fílmicos, aunque no vamos a poder mantener el ritmo diario de publicación. Pero, aun de forma discontinua, la escalera va a seguir abierta.

El cuerpo me pedía un poco de cachondeo para el día de hoy; Agradecido, de Rosendo, por la efeméride, Lina Morgan cantando “agradecidaaaaa, y emocionadaaaaa, solamente puedo decir, gracias por veniiiiiiiir”. Pero el subidón emocional, la enorme satisfacción de compartir tanto con tantos y de aprender cada día gracias a tantos amigos y tantos blogs estupendos es tal que no conozco otra sensación comparable más que la de enamorarse un viernes, que, puestos a enamorarse, suponemos que debe de ser el mejor día. Uno siente por dentro la juerga que se montan aquí Robert Smith y sus chicos de The Cure (excepto el peinado).

GRACIAS INFINITAS…