Música para una banda sonora vital: ¿Qué tal, Pussycat? (What’s new Pussycat?, Clive Donner, 1965)

Esta desaprovechada comedia de 1965, que gira en torno a la obsesión por el sexo de un conocido playboy y director de una revista de moda parisina (Peter O’Toole) y del psiquiatra que lo trata (Peter Sellers), tuvo una consecuencia inesperada: su guionista, cuando comprobó cuánto había cambiado el resultado final respecto al argumento, los personajes y los diálogos que él había diseñado, tomó, desencantado, irritado, la decisión de volver al cine únicamente cuando tuviera garantizado el control total del material y el acabado absoluto del proyecto. Su nombre: Woody Allen.

Una decepción, teniendo en cuenta el nivel de los nombres implicados en la producción (además de Allen en el guion y de O’Toole y Sellers encabezando el reparto, Romy Schneider, Howard Vernon, Ursula Andress, Capucine, Paula Prentiss o Richard Burton en papeles de diversa importancia, con el gran Burt Bacharach en la música y United Artists en la financiación). Queda el recuerdo de algunas buenas situaciones y diálogos, algo de vergüenza ajena y la canción de Tom Jones.

 

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Música para una banda sonora vital – Diana Krall

Diana Krall se hizo popular a nivel mundial con su versión del tema The look of love, compuesto por Hal David y Burt Bacharach y que, interpretado por Dusty Springfield, aparecía en la banda sonora de Casino Royale (1967), película apócrifa de James Bond, rocambolesco proyecto codirigido por John Huston, Kenneth Hughes, Val Guest, Robert Parrish y Joseph McGrath, y gracias al que un popular cómico neoyorquino llamado Woody Allen vio por vez primera un guión suyo trasladado a imágenes. En 2003, Krall hizo una breve aparición al piano en su película Todo lo demás.

Cine en serie – Furia de Titanes

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MAGIA, ESPADA Y FANTASÍA (I)

Iniciamos aquí una serie de artículos que nos van a introducir de lleno a través del cine en el mundo de la magia, de las historias fantásticas de universos imaginarios o de mundos olvidados poblados por criaturas misteriosas, bestias temibles y seres fabulosos, vivos todos ellos en mitos y leyendas repletos de poderosos sortilegios, tesoros enterrados y héroes invencibles enfrentados a enemigos formidables y terribles, viejas historias que relatar en las oscuras noches de invierno junto al fuego que aleja a los lobos, los trasgos o los trolls.

Y abrimos la serie con una película inesperada, improbable quizá entre el resto de cintas que van a configurar esta sección, una producción británica de 1981 que supuso el debut (y penúltimo trabajo) de Desmond Davis en el cine: Furia de Titanes, un clásico de juventud para toda una generación. En ella se dan la mano la mitología, la historia, la leyenda, las aventuras de capa y espada y la imaginación con que poblamos mundos imposibles en el marco de la antigua Grecia de dioses inmortales creados a imagen y semejanza del hombre, con las mismas virtudes, defectos y, sobre todo, debilidades, el país del nacimiento de la historia, la literatura, la filosofía y, también, de la fantasía convertida en género, una tierra por la que discurren personajes que son nuestros, que se sitúan en escenarios que hemos incorporado a nuestro imaginario colectivo, que son testigos o autores de hazañas que permanecen ocultas bajo nuestros pies, como los inconfesables cimientos sobre los que hemos construido nuestra cultura, nuestra forma de entender el arte de narrar, que están ahí aunque no queramos verlas o nos apartemos de ellas. Historias que hablan de nosotros más incluso que los cuentos de diseño para la taquilla.

Zeus (un candongo Laurence Olivier) ha sucumbido una vez más a las tentaciones carnales de una mortal, para desesperación de su esposa, Hera (Claire Bloom). La hermosa hija del gobernador de Argos ha sucumbido a sus tácticas amatorias, siempre tomando el cuerpo de una lluvia de oro, de un rayo de luz o de un chorro de agua cristalina, y de la unión de sus cuerpos ha nacido un niño, de nombre Perseo (Harry Hamlin, tiempo antes de convertirse en el guaperas oficial de La ley de Los Ángeles, serie televisiva que llevó a un montón de incautos a las facultades de Derecho para ser abogados a la americana). El gobernador, dolido por la vergonzante deshonra de su hija a manos de un Dios traicionero y cruel, decide sacrificar a la joven y al niño, pero ambos son oportunamente salvados por Zeus, que los pone a salvo. Sin embargo, el rencor de la diosa Thetis (Maggie Smith) por la maldición que Zeus ha hecho recaer en su hijo Calibos, al que ha convertido en una bestia semihumana, hace que descargue toda su ira sobre Perseo, al que intentará privar del amor de la joven Andrómeda y al que sumergirá en una arriesgada aventura que pondrá a prueba su habilidad y su astucia, y en la cual el joven héroe tendrá que vérselas con malvadas brujas, oscuros maleficios y criaturas sobrenaturales como el Kraken o Medusa, y en la que, gracias a Zeus y la corte de diosas que le apoyan, Hera, Atenea (Susan Fleetwood) y Afrodita (Ursula Andress), contará con la ayuda de unas armas mágicas, del caballo alado Pegaso, y de su amigo Ammón (Burguess Meredith). Continuar leyendo “Cine en serie – Furia de Titanes”