Música para una banda sonora vital: La cortina de humo (Wag the dog, Barry Levinson, 1997)

El reconocible estilo de Mark Knopfler domina por completo la música de esta soberbia sátira sobre los entresijos del poder político con un guión cargado de acidez coescrito por David Mamet: cuando un presidente norteamericano es pillado en un escándalo pocos días antes de someterse a la reelección, su gabinete recurre a dos excéntricos profesionales (Robert De Niro y Dustin Hoffman) para que diseñen meticulosamente la cobertura mediática de un ficticio conflicto internacional (en Albania) cuya escalada militar sirva para desviar la atención de la opinión pública. Una brillante reflexión sobre la democracia erigida sobre efectos especiales (y no solo válida para los USA) acompañada por la música de Mark Knopfler.

Música para una banda sonora vital – El último show (A prairie home companion, Robert Altman, 2006)

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John C. Reilly y Woody Harrelson interpretan a un curioso dúo de cantantes country en este tostón de película de Robert Altman, la última que dirigió, que homenajea a los antiguos programas musicales de radio en directo al mismo tiempo que, en la línea de Wim Wenders, introduce elementos sobrenaturales personificados en un vengador ángel rubio (Virginia Madsen). En el reparto, otros nombres importantes como Tommy Lee Jones, Meryl Streep, Lily Tomlin, Robin Williams o Kevin Kline.

La atípica pareja musical canta, entre otras, Bad jokes (algo así como Chistes malos) cuya letra, en el vídeo que sigue, sólo será “apreciada” en toda su dimensiónes por quienes tengan la oreja hecha a la lengua de Shakespeare pasada por el filtro del western.

Música para una banda sonora vital – Siete psicópatas (Seven psychopaths, Martin McDonagh, 2012)

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Una versión de The first cut is the deepest, de Cat Stevens (o de Yusuf Islam, como se hace llamar desde su ya lejana conversión a la religión de Mahoma), es el leitmotiv musical principal de esta irregular, desigual e indefinida mezcla de astracanada, comedia negra, thriller, cine de acción y relato sobre el crimen organizado con reparto estelar (Colin Farrell, Sam Rockwell, Christopher Walken, Woody Harrelson, Tom Waits, Harry Dean Stanton, entre otros…) que naufraga en su conjunción de excesivos componentes que no terminan de ensamblarse en un todo con sentido.

Una de las mayores y mejores sorpresas es este tema de Yusuf-Cat Stevens, que traemos aquí en su versión original.

Vuelve el ciclo Libros Filmados con No es país para viejos (No country for old men, Joel & Ethan Coen, 2007)

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Este es el careto que se le ha quedado a Javier Bardem cuando se ha enterado de que por fin vuelve el ciclo Libros Filmados, organizado por la Asociación Aragonesa de Escritores con la colaboración de Fnac Zaragoza-Plaza de España. Como siempre, se os espera (o no).

IV CICLO LIBROS FILMADOS

Asociación Aragonesa de Escritores – Fnac Zaragoza

5ª sesión del año 2013: No es país para viejos (No country for old men, Joel & Ethan Coen, 2007)

Martes, 5 de noviembre:

18 horas: proyección

20 horas: coloquio

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Música para una banda sonora vital – La delgada línea roja

En esta película bélica, muy sui generis por otra parte, dirigida por Terrence Malick en 1998 queda demostrado por si hacía falta que la música es un lenguaje universal que está por encima de culturas, prejuicios y barreras lingüísticas. La magnífica banda sonora de Hans Zimmer incorpora algunos coros melanesios en fantásticas interpretaciones de las que ofrecemos dos piezas, God U Tekem Laef Blong Mi y Jisas Yu Holem Hand Blong Mi. Música para disfrutar sin prisas y que nos transporta directamente a lo más profundo y bello de la experiencia vital, a ese nebuloso terreno del cual la ajetreada y competitiva vida moderna se empeña en separarnos.

Música para una banda sonora vital – David Byrne

Seducción letal (Palmetto, 1998), un tanto convencional pero muy eficaz ejercicio de cine negro rodado por el alemán Volker Schlöndorff y protagonizado por Woody Harrelson, Elizabeth Shue, Chloe Sevigny, Michael Rapaport y Gina Gershon, pasó de largo inexplicablemente de las pantallas y se fue directamente al mercado de vídeo. La historia está un poco trillada pero el guión es bueno: tipo seducido por femme-fatale que se mete en un lío turbio y de difícil salida.

La canción que suena en los créditos es casi una ironía: Miss America, de David Byrne, ex-líder de Talking Heads (grupo con canciones que, como And she was o Burning down the house, ha tenido mucha presencia en el cine), en una especie de sutil guiño cómplice a la propia trama de la película (las penurias que pasa Harrelson en la tierra del sueño americano -“I love America, yo siempre he confiado en tí, I love America, por qué me tratas así”, dice la canción, en español) o a la protagonista (la sensual Elizabeth Shue, perturbadora a más no poder). Se acompaña otro tema reciente de Byrne, Like humans do, y el tema de Talking heads, And she was, que aparece, por ejemplo, en Mira quién habla (Amy Heckerling, 1989), comedia un poco tonta que fue la resurrección de John Travolta.