Diario Aragonés – Tenemos que hablar de Kevin

Título original: We need to talk about Kevin
Año: 2011
Nacionalidad: Reino Unido
Dirección: Lynne Ramsay
Guión: Lynne Ramsay, sobre el libro de Lionel Shriver
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Seamus McGarvey
Reparto: Tilda Swinton, Ezra Miller, John C. Reilly, Jasper Newell, Siobhan Fallon, Anna Kuchma, Ashley Gerasimovich
Duración: 110 minutos

Sinopsis: Eva es una escritora especializada en guías de viaje. Cuando queda embarazada de su pareja, Franklin, un fotógrafo dedicado a la publicidad, se abre ante ellos un nuevo horizonte de bonanza y felicidad. Sin embargo, ya desde su nacimiento, Kevin será fuente de preocupaciones y desasosiego, hasta convertirse en una amenaza para la estabilidad de Eva y su vida en común con Franklin.

Comentario: No se entiende muy bien por qué en críticas, comentarios y bombardeos publicitarios en relación con esta película de Lynne Ramsay, el argumento predominante utilizado para su venta o difusión es la supuesta paranoia obsesivamente controladora de Franklin (John C. Reilly) sobre el embarazo y la maternidad de Eva (Tilda Swinton). A la vista de los 110 minutos de Tenemos que hablar de Kevin, poco o nada de eso hay. Muy al contrario, Franklin es la única presencia sobria, equilibrada y sólida de un filme que abunda en inseguridades, miedos, riesgos y catástrofes humanas.

Contada en una serie de flashbacks fragmentados, asistimos a la desastrada vida presente de Eva, en una fenomenal, como siempre, interpretación llena de matices y detalles de Tilda Swinton, una mujer madura que encuentra trabajo en una agencia de viajes. Su apariencia desaliñada y descuidada, su vida desordenada, la casa en aparente precario estado de conservación, parecen simbolizar metafóricamente la situación interior de Eva, que empezamos a conocer a través de cada vez más presentes detalles que nos insinúan un pasado atormentado, y también de un punto de partida salpicado de visiones, pequeñas escenas y situaciones pertenecientes a su vida anterior. Estos pasajes poco a poco van ocupando la mayor parte de la cinta, hasta convertirse en una narración prácticamente lineal que, con puntuales saltos adelante, nos cuenta la historia de Eva, Franklin y su hijo Kevin (interpretado en su adolescencia, de manera extraordinariamente inquietante, por Ezra Miller). Y esta historia no es otra que la de una falta de entendimiento constante, creciente, inevitable, inexplicable, entre Eva y Kevin, y de cómo este distanciamiento afecta al resto de la familia, incluida la pequeña Celia, e incluso se extiende mucho más allá, alcanzando grados de violencia indiscriminada [continuar leyendo]

Anuncios

6 comentarios sobre “Diario Aragonés – Tenemos que hablar de Kevin

  1. Espero poder verla en el cine y, por lo que cuentas (de forma estupenda, hay que remarcarlo) mejor que sea en un día con el ánimo fuerte.

    Hay películas que, sin ser tramposas, requieren una tranquilidad espiritual para poder asimilarlas sin horrorizarse demasiado y caer en una tarde de pesimismo descontrolado.

    Coincide además en el tiempo con recientes noticias respecto al incremento -real y triste- de maltrato inflingido por adolescentes a progenitores, así que oportuna, lo que se dice oportuna, crero que lo es en grado máximo por lo que deduzco.

    Un abrazo.

  2. Gracias, Josep. La película no es precisamente fácil de ver; hay que esperar casi al final para redondear sensaciones, impresiones, minutos, momentos. Deja un regusto bastante tortuoso, así que sí, mejor pillarla en un día óptimo.
    Ya me contarás.
    Un abrazo

  3. Ufff… me apetece bastante.
    A pesar de la dureza de la temática.
    Y ver a Tilda o a Reilly suele merecer la pena.
    No sé por qué pero de pronto me ha venido a la cabeza la película por la que conocí a Campanella (luego se alejó totalmente del registro de esa película), EL NIÑO QUE GRITÓ PUTA, que no he vuelto a ver pero que en su momento me pareció brutal.
    Beso
    Hildy

  4. Pues no te pierdas a Ezra Miller; Swinton y Reilly están bien, como siempre, pero Miller es un hallazgo, no tanto por su personaje en general sino por algunos momentos especialmente brillantes.
    Besos

  5. Poco puedo decir al respecto,amigo.Hace tiempo que no voy al cine.Me siento tan ruinoso como esos cines abandonados en mitad de una ciudad y que todavía se empeñan en estar allí para recordarnos cosas.

    Un fuerte abrazo.

    1. Pues, puestos a ser una ruina, no está mal elegido. Mejor que un cuartel en ruinas, o que una iglesia en ruinas, o que un palacio en ruinas. Al menos un cine no hace daño a nadie ni es origen de daño para nadie… si la película no merece ir a la tienda de los horrores, claro.
      Abrazos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s