Música para una banda sonora vital – Bailando con lobos

Cuanto más arriba se llega más grande es el batacazo al caer. Esta verdad universal fue comprobada in situ por Kevin Costner en 1990, año en que tocó la cima del éxito arrasando en los premios de la Academia con esta controvertida película (no en general, sino para mí, ya que suele contar con entusiastas seguidores entre la crítica), a la vez que comenzaba su despeñamiento en la nada más absoluta, de la que tan solo le rescató Clint Eastwood para Un mundo perfecto y el propio Costner con el estupendo western Open Range. En fin, el caso es que para la música de la película, buscando quien pudiera acompañar con melodías monumentales la grandeza de las praderas del oeste de Norteamérica, Costner contrató al gran John Barry, célebre compositor de música de cine, autor de la música de las películas de James Bond hasta el final de los 80 y también de melodías para grandes clásicos (La jauría humana, El león en invierno, Cowboy de medianoche, El último valle, Walkabout, Robin y Marian, Fuego en el cuerpo, Cotton Club, Peggy Sue se casó, Memorias de África…).

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Música para una banda sonora vital – Arma joven 2

Uno de los infructuosos intentos acaecidos en los ochenta para revitalizar el género del western, Arma joven (Young guns, 1988), que combinaba un reparto de nuevas caras jóvenes de Hollywood (Emilio Estévez, Kiefer Sutherland, Lou Diamond Phillips, Charlie Sheen o Dermot Mulroney) con viejas glorias en horas bajas (Terence Stamp o Jack Palance) y relataba de nuevo la historia de Billy el Niño basándose en la leyenda de su supervivencia a la mítica muerte que nos ha contado la historia, logró cierto éxito de público. Dos años más tarde se lanzó su segunda parte, de original título Arma joven 2 (Young guns 2), en la que se profundiza en la historia de su, según la película, presunta muerte a manos de Patt Garrett, antiguo amigo y camarada de correrías, y que cuenta con caras tan conocidas ahora como Christian Slater, Viggo Mortensen o William Petersen (el Grissom de CSI cuando aún se hacía llamar William L. Petersen).

Para esta segunda parte, el rockero metrosexual Bon Jovi compuso Blaze of glory, una recordada canción, tan irregular como la película.

Música para una banda sonora vital – Magnolia (II)

Ya nos referimos en una ocasión anterior a la música de esta gran obra de Paul Thomas Anderson (1999) y mencionamos que el guión había surgido inspirado gracias a las canciones de Aimee Mann, cantautora que interviene en la banda sonora de la película, cuyos temas Save me y Wise up alcanzaron gran éxito. Pero la película contiene más música, y en particular destaca el rasgo surrealista con que es utilizada en el personaje que interpreta William H. Macy. ¿Es posible que siempre que entramos en el coche y encendemos la radio suene la misma canción, independientemente de la hora del día, el trayecto, el lugar, la emisora sintonizada? Pues eso ocurre en la película cada vez que Macy sube al coche con este Dreams, de Gabrielle.

Mis escenas-músicas favoritas: Zorba el griego

Cuando el cine trasciende la pantalla y queda como un icono reconocible en cualquier tiempo y lugar, es imposible negar que se trata de una de las expresiones artísticas establecidas, aun pese al Hollywood reciente. Así ocurre con esta inmortal melodía de Mikis Theodorakis, la música de la mágica cinta Zorba el griego, con un Anthony Quinn soberbio, bailando con el corazón enmedio del calor, del cielo luminoso y a un tiro de piedra del azul del mar de Odiseo, Jasón, Heracles y Teseo.