Mis escenas favoritas: La última noche de Boris Grushenko (Love and Death, Woody Allen, 1975)

En la Rusia de principios del siglo XIX, Boris Grushenko vive obsesionado con la muerte y con su prima Sonia, aunque ella prefiere a Iván, uno de los hermanos de Boris. Pero Iván se casa, y Sonia, por despecho, contrae matrimonio con un rico comerciante de pescado. Obligado por su familia, Boris se alista en el ejército para luchar contra Napoleón e, inexplicablemente, se convierte en un héroe de guerra. A pesar de ser un pacifista convencido, la casualidad querrá que llegue a tener en sus manos el destino de Europa. Woody Allen parodia su propio gusto por la novela rusa decimonónica, en particular a Tolstói y Dostoyevski, en esta ácida comedia ambientada en los tiempos de las guerras napoleónicas y la invasión de Rusia por la Grande Armée.

Música para una banda sonora vital: Mi tío (Mon oncle, Jacques Tati, 1958)

De manera incomprensible, nunca había aparecido aquí, en catorce años largos, la música compuesta por Franck Barcellini y Alain Romans para esta obra maestra de Jacques Tati, fabricante de comedias francesas únicas (es decir, con gracia) cuyo estilo combina la elegancia formal con la originalidad de los temas (con especial preferencia por la deshumanización que provoca el exceso de tecnificación) y la sutileza de los gags, de un inmaculado sentido del humor y de la ironía. La música de Mi tío, evocadora como pocas, es una de las cimas de la memoria sentimental del cine en lo que a partituras se refiere.

Mis escenas favoritas: Yo hice a Roque III (Mariano Ozores, 1980)

Una de las escenas más inspiradas de esta parodia sobre las películas de boxeo que de tanto auge y aceptación volvieron a disfrutar durante los setenta y primeros ochenta, es esta de la báscula. Esta comedia de Mariano Ozores, hoy despreciada por buena parte del público como casi todo el resto de su filmografía, cuenta, sin embargo, con un remake mexicano de 1993.

Mis escenas favoritas: Recuerdos (Stardust Memories, Woody Allen, 1980)

Secuencia de la controvertida y a menudo despreciada (incluso por los seguidores declarados, porque tiene que haber de todo en la vida) de la más felliniana de las películas de Woody Allen, quizá la que contiene su clave, por lo general incomprendida: el peligro de asomarse al interior, al abismo íntimo del cineasta personal.

Mis escenas favoritas: La vida privada de Sherlock Holmes (The Private Life of Sherlock Holmes, Billy Wilder, 1970)

Enigmática obra de Billy Wilder, que tras perseguir su realización durante no pocos años abandonó sin previo aviso y sin causa aparente el montaje final, del que se desentendió y del que todavía quedan fragmentos de audio e imagen sin acoplar por falta de herramientas e instrucciones precisas para saber cómo encajarlos en el conjunto. La película resultante, sin embargo, es una cinta magistral, una adaptación tan paródica como canónina de los personajes de Arthur Conan Doyle, maravillosamente adornada con una puesta en escena impecable, una ambientación soberbia, unas interpretaciones exquisitas y una música inolvidable de Miklós Rózsa, además de un guion mordaz e ingenioso de I. A. L. Diamond y el propio Wilder ya desde el inicio, la presentación de los personajes.

Buster Keaton está encantado

Hace cien años del estreno de la divertida The Haunted House, cortometraje de Buster Keaton absurdamente titulado en España Pamplinas y los fantasmas, codirigido por el propio Keaton junto a Edward F. Cline, que también aparece en el reparto.

Música para una banda sonora vital: ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? (Avanti!, Billy Wilder, 1972)

Partitura de Carlo Rustichelli, casi un acopio de tópicos musicales populares italianos, para esta gran comedia de Billy Wilder, coescrita junto a I. A. L. Diamond a partir de una obra teatral de Samuel Taylor, que recupera en plenos años setenta el ritmo, la frescura, la agudeza y el toque de su mentor Ernst Lubitsch y que, algo fuera de moda para su tiempo pero absolutamente intemporal, constituye uno de sus títulos más injustamente infravalorados.

Mis escenas favoritas: La vida de Brian (Monty Python’s Life of Brian, Terry Jones, 1979)

De la serie de impagables momentos que contiene esta sublime comedia de los Monty Phyton, recuperamos el del doble registro en la guarida de los conspiradores del Frente Popular de Judea, en tiempos estos en que esta clase de registros se multiplican a la busca de reuniones, concentraciones y fiestas ilegales que violan las restricciones impuestas para la defensa de todos frente a los virus letales.

Cómicos del cine mudo (II) en La Torre de Babel de Aragón Radio

Resultado de imagen de buster keaton

Segunda entrega de la sección de cine en el programa La Torre de Babel, de Aragón Radio, la radio pública de Aragón, dedicada a los más grandes cómicos del cine mudo: Mack Sennet, los Keystone Cops y la productora Essanay, Max Linder, Ben Turpin, Charles Chaplin, Harry Landgon, Harold Lloyd, Buster Keaton, Stan Laurel y Oliver Hardy…

Resultado de imagen de aragon radio

(desde el minuto 15)