Música para una banda sonora vital: Terciopelo azul (Blue Velvet, David Lynch, 1986)

Dean Stockwell pone cara a la voz de Roy Orbison en una secuencia de esta joya del thriller psicológico-onírico dirigida por David Lynch. El tema, In Dreams, alude directamente a la escurridiza naturaleza del desarrollo de la película, entre el sueño, la imaginación, la fantasía y el deseo.

Música para una banda sonora vital: Buscando a Susan desesperadamente (Desperately Seeking Susan, Susan Seidelman, 1985)

El éxito de personajes como Madonna solo puede explicarse en los años ochenta. Esta película de Susan Seidelman la tiene como principal reclamo en su combinación de comedia de enredo según el patrón tradicional de los años treinta y exaltación de la horterada propia de su década. No obstante, la película resulta agradable en su conjunto, aunque carece de una conveniente mayor agudeza y acidez, la trama de confusión de identidades y sus complicaciones derivadas está hilada con ingenio y Rosanna Arquette se come la cámara en cada aparición. Además de las protagonistas principales, destacan los secundarios Aidan Quinn, Will Patton, Robert Joy y Mark Blum (recientemente fallecido a causa del COVID-19), y las apariciones de Victor Argo, John Turturro y Giancarlo Esposito.

La película cuenta con el acierto añadido de no convertirse en un musical de Madonna que acogote al espectador, reduciéndose su participación a un solo tema, Into the Groove.

Música para una banda sonora vital: Érase una vez… en Hollywood (Once Upon a Time in… Hollywood, Quentin Tarantino, 2019)

Una vez más, Quentin Tarantino sabe cómo sacar partido a temas semiolvidados de la música con los que dar empaque audiovisual y adecuada promoción a sus películas. Este clásico instantáneo de 2019 va acompañado de un montón de joyas musicales, entre ellas este Out of Time de The Rolling Stones.

Música para una banda sonora vital: Una habitación con vistas (A Room With a View, James Ivory, 1985)

O mio babbino caro, aria de Giacomo Puccini para su ópera Gianni Schicchi, ejerce de tema central de esta película de época, una producción minuciosamente cuidada de las diseñadas para premios, de las que acaparan galardones y candidaturas. Escrita por Ruth Prawer Jhabvala a partir de una novela de E. M. Forster, Ivory compone un fresco y sofisticado drama de época sobre las cuitas amorosas de una joven inglesa de buena familia (Helena Bonham Carter) que viaja a Florencia en compañía de una prima gorrona (Maggie Smith) para ver mundo antes de volver a casa a dedicarse a las obligaciones que la aguardan, en particular, casarse con un lechuguino (Daniel Day-Lewis). Completan el reparto Denholm Elliott, Judi Dench, Simon Callow, Julian Sands y Rupert Graves, entre otros.

La famosa aria de Puccini se ofrece aquí en la voz de la diva Maria Callas.

Música para una banda sonora vital: La suerte de los Logan (Logan Lucky, Steven Soderbergh, 2017)

Take Me Home, Country Roads, clásico del malogrado John Denver (fallecido a los 53 años en un accidente aeronáutico cuando pilotaba una aeronave experimental), es el motivo musical de esta intrascendente comedia de robos dirigida por Steven Soderbergh, prematuro “nuevo genio” del cine en cuya carrera se alternan las películas interesantes con las naderías intrascendentes.

Música para una banda sonora vital: Desafío total (Total Recall, Paul Verhoeven, 1990)

Convertida ya en un clásico de ciencia ficción, esta vigorosa adaptación de un relato de Philip K. Dick dirigida por el neerlandés Paul Verhoeven contaba con dos curiosidades extra para el público español. En primer lugar, la inopinada aparición de una repulsiva criatura de rasgos faciales inquietamentemente cercanos a las del entonces president y hoy reconocido corrupto y malversador, Jordi Pujol. En segundo término, el uso que hizo Canal+ del tema principal de la música de la película, compuesta por Jerry Goldsmith, para su retransmisiones futbolísticas de los domingos.

Música para una banda sonora vital: Los compañeros (Vamos a matar, compañeros, Sergio Corbucci, 1970)

Probablemente esta sea la peor partitura compuesta nunca por el gran Ennio Morricone, una de las pifias más rotundas en la carrera de cualquier consagrado músico de cine. Se trata de un tardío spaghetti western ambientado en la revolución mexicana dirigido por Sergio Corbucci y que cuenta en su reparto con habituales del género como Franco Nero, Tomas Milian, Jack Palance, Fernando Rey, José Bódalo o Eduardo Fajardo. El tema central da ganas de quedarse con la primera parte del título de la película…

Música para una banda sonora vital: La isla mínima (Alberto Rodríguez, 2014)

Ellas hace décadas que no se hablan, pero las Baccara disfrutaron de un éxito inmenso en toda Europa (cosa que nos puede parecer increíble hoy cuando vemos y escuchamos vídeos como este). Tal fue así, que llegaron a participar en Eurovisión no por España sino por Luxemburgo. Marcianadas aparte, su tema más famoso, Yes Sir, I Can Boogie, ayuda a contextualizar temporalmente este estimable thriller de Alberto Rodríguez, una de las producciones españolas más rescatables de los últimos lustros.

Música para una banda sonora vital: Duelo de titanes (Gunfight at the OK Corral, John Sturges, 1957)

Dimitri Tiomkin es sin duda uno de los más grandes compositores de la historia del cine. Nacido en Ucrania, tras instalarse en Inglaterra marchó a Estados Unidos para una gira de conciertos, y sintió que había encontrado su lugar en el mundo y en la composición para el cine su forma de encauzarse profesionalmente. Muy interesado por las músicas tradicionales norteamericanas y por los sonidos nativos, su trayectoria se caracteriza por la magnificencia de sus orquestaciones y por la épica de la que dota a sus temas. La larga carrera de Dimitri Tiomkin, ganador de cuatro premios Óscar y nominado en otras once ocasiones, incluye composiciones para algunas de las más importantes películas de directores como Frank Capra, Howard Hawks, Alfred Hitchcock, Fred Zinnemann, Otto Preminger, William Wyler, John Huston, John Sturges, Robert Aldrich, John Sturges, Anthony Mann, Henry Hathaway o Nicholas Ray. Destacó además como creador de canciones, como Degüello para Río Bravo (Howard Hawks, 1959), que introdujo las guitarras españolas y las trompetas en la línea que después seguiría Ennio Morricone para los westerns de Sergio Leone, y que se repetía en la banda sonora de El Álamo (John Wayne, 1960), o el tema principal de este glorioso y mítico western de Sturges, interpretado por Frankie Laine.

Música para una banda sonora vital: ¿Qué fue de Baby Jane? (What Ever Happened to Baby Jane, Robert Aldrich, 1962)

Al hilo del éxito de esta colosal película de Robert Aldrich, Bette Davis disfrutó de una breve y efímera carrera musical, con gira televisiva incluida, cuyo único hito reseñable es el tema que aludía directamente a la película.