Mis escenas favoritas – Un americano en París (Vincente Minnelli, 1951)

Un-americano-en-paris_39

Esta secuencia es un compendio de las razones por las cuales tipos como quien escribe son alérgicos al musical: un París de cartón piedra más irreal que el intelecto de un teólogo; un grupo de niños “abofeteables”; un señor mayor, Gene Kelly en este caso, haciendo el mono para divertimento -bastante estúpido y ridículo por cierto- de los críos; unos pantalones tobilleros a la americana que causan sonrojo (como en casi todo el cine clásico, por cierto); una irritante interacción entre música, protagonista y niños pedorros…

Pero esta secuencia de Un americano en París (An American in Paris, Vincente Minnelli, 1951) también tiene el optimismo colorista de las producciones musicales de Arthur Freed para Metro Goldwyn Mayer, un libreto de Alan Jay Lerner, la dirección de Minnelli, el protagonismo de Gene Kelly y, por encima de todo,  I got rhythym, uno de la interminable lista de éxitos de un tal George Gershwin.

Después de esto, casi consigo convencerme a mí mismo…

Anuncios

9 comentarios sobre “Mis escenas favoritas – Un americano en París (Vincente Minnelli, 1951)

  1. YO es que musicales no veo…desde hace la tira de años. Fijate desde que ponían pelis del Fred Aster y la otra (Ginger Rogers ¿no?) en blanco y negro… Y sin embargo me gustaban con lo crío que era. Y aunque a ti te escueza, adivino tu cara de asco, quizá mi preferida sea y hoy la vería otra vez con entusiasmo, es la de Mary Poppins

    1. Asco es poco, Carlos…
      Julie Andrews me obliga siempre a revisar mis opiniones acerca de la tolerancia con la idea de tortura…
      No sé si lo sabes, pero Fred Astaire y Ginger Rogers se odiaban, y que ésta era una ultra de narices, como John Wayne pero en femenino. Con decirte que se unió muy entusiasta al sector de Hollywood que, como Wayne, apoyó a Franco en la Guerra Civil…

  2. Ah, pues no tenía ni idea. Hay que ver la de parejas artísticas que no se tragaban, bueno no sé si demasiadas en cuánto a número, pero es curioso lo bien que lo disimulaban en la escena…pobres. Espero que el odio no surgiera en la primera peli porque tenían varias ¿verdad?.
    Y luego, en la Guerra con Alemania, estos simpatizantes ¿ cómo se justificaron ante la sociedad estadounidense ? Menos mal para ellos que seguía en Stalinismo y la Guerra Fría…

    1. Bueno, el criterio era el anticomunismo, no necesitaban mucho más. Ten en cuenta que la mayor parte de la sociedad americana era más bien como la de hoy, tendiendo a ser indiferente con lo que pasara fuera de sus fronteras cuando no iba con ellos. Además, los americanos tienen su propia manera de ser ultras sin ser nazis. En todo caso, ya que nombras la guerra, montones de actores fueron a ella, pero no Wayne, el héroe americano por excelencia…
      Son muchas las parejas que, a pesar de su rentabilidad comercial y su fotogenia en la pantalla, se llevaban a muerte: Bogart y Bergman en “Casablanca”, Astaire y Rogers, De Havilland y Errol Flynn (ella mordía ajo antes de las escenas de beso…). En fin, otras veces se llevaban “demasiado” bien, como Greta Garbo y John Gilbert, o como Kirk Douglas con casi cualquiera de sus parejas en la pantalla, que terminaban casi siempre en el catre… Y como Kirk había tantos…

  3. Optimista, vitalista… ya sabes que a mí el cine musical no me produce alergia sino que más bien es un género que me entusiasma.
    Esta escena, como bastantes otras de este u otros musicales, te causa la sensación de: no te preocupes, todo va a salir bien…
    Hay ciertos musicales (porque también los hay tristes y dramáticos e incluso sociales) que son pildoras de optimismo y color… y que quieres que te diga en estos tiempos que corren pueden ser un apoyo para no mandar todo a…

    Besos
    Hildy

    1. Es que a mí me puede la sensación de ridículo intrínseco, especialmente en el musical clásico. Reconozco, no obstante su posible valor reconstituyente, aunque en mi caso son muy poquitos los títulos que cabrían en ese campo. Por otro lado, el musical posee una connotación “colonizadora” que siempre me ha tirado para atrás.
      Besos

  4. Si tengo los suficientes ánimos quiero escribir sobre el olvidado Minnelli y el a veces denostado cineasta.A mí me ha gustado de siempre;fino,muy refinado,amante como nadie de la pintura. Minnelli pintaba sobre el lienzo de la pantalla. Una vez Orson Welles se rió de él, pero pasó el tiempo y acabó aceptando la evidencia; Minnelli es uno de los grandes. Y mira por dónde, la película que menos me gusta de él es El loco del pelo rojo, quizá porque nunca me han gustado las películas que tratan de artistas, las encuentro un coñazo. Un americano en París la vi de niño en el cine infantil del domingo por la mañana.Si, a veces ponían películas que poco tenía que ver con la infancia, o sí. Me sigue gustando.

    Abrazos,machote.

    1. A mí también. Guardando las distancias, es un poco como Cukor, con un gusto por la integración de vestuario, color y escenografía para crear grandes conjuntos visuales caracterizados por el refinamiento y la sofisticación. Yo tengo gran alergia a los musicales (salvo excepciones) y por tanto las películas suyas que más me gustan son sin baile, pero no dejo de reconocer su gran talento y seriedad. A mi juicio, es otro de aquellos a los que le estúpida etiqueta de “artesano” ha perjudicado.
      Abrazos, tiarrón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s