Mis escenas favoritas – Con la muerte en los talones (North by Northwest, Alfred Hitchcock, 1959)

Descacharrante momento de la subasta de la genial obra maestra de Alfred Hitchcock: amor, humor, suspense y acción en un cóctel irresistible.

4 Respuestas a “Mis escenas favoritas – Con la muerte en los talones (North by Northwest, Alfred Hitchcock, 1959)

  1. Hace tiempo escribí un artículo titulado “Multitud”, donde escribo sobre una pesadilla recurrente: intento escapar de alguien que me tiene amenazado toda la puta noche. De repente me pongo a gritar para que la gente de la calle se agrupe, y así, pueda llamar la atención. El gordo era un genio, ya te lo dije el otro día. Este recurso ya lo introdujo en su película Los 39 escalones. Vaya usted a saber por qué el viejo Hitch se inventó todo esto. Tiene un lado irónico, humorístico, y por el otro, patético y angustioso (por parte del personaje). A Hitch su padre lo hizo encerrar en una cárcel para darle una lección (el puto viejo vendedor de acelgas). Cuando el poli (otro puto amargado por respirar tanta niebla), y compinche, cerró la puerta de la celda de cuyo eco estremecedor se le quedó al pobre Hitch grabado en la memoria. Todo esto son los vasos comunicantes del cine, del buen cine y de los buenos traumas, es decir, los traumas de pata negra de antaño, y no ahora, que la peña se vuelve loca si la conexión Wi-FI va mal, que es lo que me está pasando hoy a mí, precisamente cuando estoy escribiendo un texto sobre el cine negro. ¡Grrrrrggg!

    Abrazos, amigo mío.

    • Ay, la wi-fi… ¿Qué haría el viejo Hitch con una intriga así? Pues lo que haría cualquier buen cineasta: cambiar la ambientación temporal de la película para que problemas de mierda como ese no salpicaran a sus personajes. Ya lo hablamos: la tecnología de la vida diaria ha arruinado las películas de intriga y de suspense, especialmente las de detectives. ¿Qué interés puede tener ver a un Sam Spade pseudoadolescente sentado ante un ordenador, descifrando claves y accediendo a sitios web? Una castaña.

      Pero es que además el Gordo se mofa, sin querer queriendo, de toda la chorrada esta de las subastas de arte, de los precios inflados, de las ínfulas de quienes asisten o participan en ellas por el compadreo, para dejarse ver, como cuando la gente va a misa. Un genio.

      Abrazos

  2. Me divierte tanto este momento. Siempre que lo veo me hace reír. Y, creo sin duda alguna, que la película de Alfred Hitchcock a la que tengo más cariño es sin duda Con la muerte en los talones.

    Qué difícil sería si me dijeran que solo podría ver una última película de Hitchcock y que ya nunca vería ninguna más…, cuál elegiría. Creo que estaría entre esta, Encadenados, Vertigo y La ventana indiscreta

    Beso
    Hildy

    • Uy, difícil elección. Menos mal que no tenemos que escoger… No sé, yo me quedaría con muchas, muchas. Esta me encanta, tiene una guasa tremenda. Está visto que se lo pasaron muy muy bien haciéndola.

      Besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s