Mis escenas favoritas: El planeta de los simios (Planet of the apes, Franklin J. Shaffner, 1968)

Se cumplen 50 años de esta extraordinaria parábola de ciencia ficción, y de su apoteósico final, imitado después hasta la extenuación en secuelas y emulaciones.

Anuncios

Música para una banda sonora vital: Granujas a todo ritmo (The blues brothers, John Landis, 1980)

-Oiga, ¿qué clase de música tienen aquí?

-Oh, de las dos clases: country y western.

Eso responde la dueña de un garito de carretera donde The Blues Brothers se detienen una noche de sábado, usurpando la actuación de otro grupo, con el único interés de hacer caja. Allí se ven obligados a complacer a un exigente público del Medio Oeste, poco receptivo al soul, interpretando la banda sonora de la teleserie Rawhide, la misma que puso a Clint Eastwood en la órbita de Sergio Leone.

Mis escenas favoritas: El furor del dragón (Return of the Dragon/Meng long guojiang, Bruce Lee, 1972)

Mezcla de comedia (por momentos, incluso involuntaria) y una profunda cutrez visual, esta película fue concebida y ejecutada por Bruce Lee para su propio lucimiento. Como siempre en estos casos, la pregunta que surge es: ¿por qué no le atacan todos a la vez?

Mis escenas favoritas: J. F. K.: caso abierto (J. F. K., Oliver Stone, 1991)

Esa bala loca… Uno de los momentos cumbre de esta obra monumental de Oliver Stone.

Mis escenas favoritas: Clouseau vs. Cato

Un sabueso de prestigio siempre debe mantener todos sus sentidos en alerta, y para ello el entrenamiento es esencial. Lo sabe bien Cato (Burt Kwouk), el criado japonés del inspector Clouseau (Peter Sellers) en la saga de La pantera rosa, de Blake Edwards. Las encerronas, las emboscadas y las subsiguientes luchas entre ambos en el hogar que comparten son uno de los gags recurrentes en la serie de películas protagonizadas por el torpe y desastroso policía francés.

Mis escenas favoritas: La escopeta nacional (Luis García Berlanga, 1978)

Dos muestras de la actual vigencia de esta excepcional comedia de Luis García Berlanga, una auténtica radiografía de la idiosincrasia de ciertos sectores aún vigentes, incluso dominantes, en la sociedad española.

Música para una banda sonora vital: There’s no business like show business

Otro tema inmortal del musical clásico, en este caso lo más memorable de Annie, la reina del circo (Annie get your gun, George Sidney, 1950), historia de Annie Oakley, pistolera y acróbata profesional del famoso circo de Buffalo Bill. Betty Hutton, Howard Keel, el gran Louis Calhern y Keenan Wynn interpretan esta canción imperecedera, asociada desde siempre a los grandes musicales de Hollywood, plenos de color, espectáculo y vitalismo. Casi un himno no oficial de la capital mundial del cine.