Mis escenas favoritas: El fantasma de la libertad (Le Fantôme de la liberté, Luis Buñuel, 1974)

Comer a escondidas y defecar en público y en compañía. Inversión de términos, subversión de conceptos. Cada cosa es lo que es y su contrario. Puro surrealismo tan tarde como a mediados de los años setenta del pasado siglo, quizá haya sido Luis Buñuel el surrealista más consecuente, coherente y tenaz en sus postulados de entre todos los miembros de aquella escuela. Tan divertida como reveladora, tan contestataria e inconformista como lúcida, puro retrato de nuestra realidad decadente.

Mis escenas favoritas: Cyrano de Bergerac (Jean-Paul Rappeneau, 1990)

Gran momento, ni mucho menos el único, de este clásico del cine francés coescrito por su director, Jean-Paul Rappeneau, y Jean-Claude Carrière a partir de la obra de Edmond Rostand, y con un Depardieu inmenso.