Diálogos de celuloide – Chinatown

EVELYN: ¿Cómo estás? Te he estado llamando.

GITTES: … ¿Sí?

EVELYN: Jake, ¿has dormido algo?

GITTES: Sí, claro.

EVELYN: ¿Has almorzado algo? Khan puede prepararte algo.

GITTES: ¿Dónde está la chica?

EVELYN: Arriba, ¿por qué?

GITTES: Quisiera verla.

EVELYN: Es que… es que se está dando un baño en este momento. ¿Por qué quieres verla?

GITTES: ¿Te vas a alguna parte?

EVELYN: Sí, vamos a coger el tren de las 17:30 (…). ¿Jake…?

GITTES: Aquí Gittes. Póngame con el teniente Escobar.

EVELYN: Eh, pero dime qué pasa. ¿Qué ocurre? Te he dicho que tenemos que coger el tren de las 17:30.

GITTES: Tendrás que perder tu tren… Lou, te espero en el 1972 de Canyon Drive… Sí, ven enseguida.

EVELYN: ¿Por qué has hecho eso?

GITTES: ¿Conoces a algún abogado criminalista?

EVELYN: No.

GITTES: No te preocupes. Te recomendaré un par de ellos. Son caros pero tú puedes pagarlos.

EVELYN: ¿Quieres hacer el favor de explicarme a qué viene todo esto?

GITTES: He encontrado estas gafas en el jardín, en el estanque. Eran de tu marido, ¿verdad?… ¿Verdad que sí?

EVELYN: Pues no lo sé. Sí, es posible.

GITTES: Lo son, definitivamente. Allí fue donde lo ahogaron.

EVELYN: ¡¿Qué?!

GITTES: No es el momento de dejarse asustar por la verdad. El informe del forense demuestra que tenía agua salada en los pulmones. Debes creerme y al mismo tiempo decirme cómo ocurrió y por qué.

EVELYN: No sé qué pretendes con eso, sólo sé que es lo más insensato que he oído en mi vida.

GITTES: ¡Basta ya! Quiero facilitarte las cosas. Tuviste celos, os peleasteis, él cayó, se golpeó la cabeza… Fue un accidente… Pero su amiguita fue testigo. Tenías que hacerla callar. No tienes valor para matarla pero sí bastante dinero para taparle la boca. ¿Sí o no?

EVELYN: No.

GITTES: ¿Quién es? Y no me digas esa tontería de que es tu hermana porque tú no tienes hermanas.

EVELYN: Te lo diré… Te diré la verdad.

GITTES: Bien. ¿Cómo se llama?

EVELYN: …Katherine.

GITTES: Katherine, ¿qué?

EVELYN: Es mi hija.

GITTES: He dicho que quiero la verdad.

EVELYN: Es mi hermana… Es mi hija… Mi hermana… Mi hija…

GITTES: Repito que quiero saber la verdad.

EVELYN: Es mi hermana y es mi hija… Khan, por favor, vuelve arriba. Por el amor de Dios, que ella se quede en su habitación… Mi padre y yo… ¿Comprendes? ¿O es demasiado fuerte para ti?

GITTES: ¿Te violó…? ¿Y luego que ocurrió?

EVELYN: Que me marché…

GITTES: ¿… a México?

EVELYN: Hollis fue a buscarme y se hizo cargo de mí. No podía verla… Yo sólo tenía quince años y quería verla pero… No podía. Luego… Ahora quiero estar con ella; quiero cuidarla.

GITTES: ¿Adónde quieres llevarla ahora?

EVELYN: Iremos a México.

GITTES: No puedes irte en el tren. Escobar te buscará por todas partes.

EVELYN: Y si… ¿Y si nos fuéramos en avión?

GITTES: Sería peor. Más vale que os ocultéis en otra casa. Deja el equipaje aquí. ¿Dónde vive Khan? Vete a su casa y dame su dirección.

EVELYN: Muy bien. Ah, estas gafas no eran de Hollis.

GITTES: ¿Cómo lo sabes?

EVELYN: No usaba bifocales…

Chinatown. Roman Polanski (1974).

14 comentarios sobre “Diálogos de celuloide – Chinatown

  1. Pues sí; ve ahora a una estrella a decirle que tiene que pasarse toda la peli con la nariz rota o rajada, que tiene que aparecer feo, vamos…
    Lo de pen, una lástima. Hombre, su filmografía es corta e irregular, pero “Bonnie & Clyde”, “La noche se mueve”, “Pequeño gran hombre”, “Target”… Es uno de los grandes de los setenta, del tiempo en que el cine americano había dejado atrás los modos y maneras clásicos ya anticuados e intentaba ser otra cosa de la que Spielberg y Lucas terminaron haciendo con él.
    Abrazos.

  2. Menuda pareja más eléctrica, el Sr. Nicholson y la srta. Dunaway. Buena peli.
    Como también buen director fue el desaparecido Penn; un director nuevo y atrevido en las formas, pero con la sensibilidad y el compromiso del cine de siempre.
    Anoche eché en falta tu obituario, Alfred.

  3. Polanski se va por el film noir y nos deja un triste retrato de detective tirado y mujer fatal que termina siendo víctima pero de fatalidad. Es una película que siempre me deja triste. Aquí los perdedores lo son hasta el final…, ni siquiera la dama puede ser mujer fatal porque sí. Y el malo, malísimo seguirá haciendo de las suyas sin que nada se pueda hacer, moviendo los hilos. Triste, triste, triste.
    Como los compañeros también un recuerdo para Penn. No me preguntes por qué pero siento especial predilección por La Jauría humana… aunque también me deja siempre KO, triste.
    Besos
    Hildy

  4. Chinatown revitalizó el género negro que por aquella época estaba de capa caída,y,además lo hizo con una obra maestra,posiblemente lo mejor de Polanski.He leído por aquí algo sobre La jauría humana,del gran y olvidado Arthur Penn,una obra magnífica,sin ninguna duda.
    Un fuerte abrazo.

  5. Un guión fantástico el de Chinatown, complementado por una dirección sobresaliente y unas interpretaciones de lujo: el amigo Jack borda el papel y la Dunaway nunca ha estado mejor; de hecho, estas líneas, leídas, no tienen ni la mitad de la fuerza que tienen en pantalla, pero vuelven a excitar la memoria y las ganas de verla de nuevo.

    Por cierto: al pie referencias a Polanski, pero el autor del guión fue Bob Towne y creo que merece el recordatorio, Alfredo, porque guiones como ése hay muy pocos.

    Saludos.

  6. ¿Crees que te gustó? Ayayayyyyy, si la hubieras visto no tendrías dudas, amigo Marcos…

    Pues es que me pilló en fuera de juego, amigo Raúl, es que últimamente ando más despistado que un hijoputa el día del padre…

    “La jauría humana”, qué grande, Hildy…
    En “Chinatown” lo que más me gusta, como pasa curiosamente con Nicholson otra vez en “El honor de los Prizzi”, es que el protagonista, el tipo duro, el presunto listo y bueno, es tonto de remate por más listo que se cree.
    Besos

    Cierto, Roberto, es un texto ejemplar en cuanto al continuo cambio de emociones, puntos de vista y evolución de los personajes. Debería ser enseñado en las escuelas.

    En efecto, Francisco, pero sin un Código Hays que limite, imponga o castre los guiones. Lástima que la senda no continuara abierta.
    Abrazos.

    Correcto, Josep, no nos olvidamos del bueno de Towne, su mejor guión, sin duda. Pero siempre marcamos al director del film. Afrancesados que somos.
    Saludos.

    Gracias, de nuevo, Raúl, por el aviso.

  7. “Es mi hermana… Es mi hija… Mi hermana… Mi hija…”

    Y menuda leche que le sacude el de la napia a la pobre mujer. La escena en sí es de las que más perplejo por no decir aco… me han dejado en la historia del cina que he visto.

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